sábado, 3 de octubre de 2026

Inciso musical: primer concierto de abono de la temporada 26/27 de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Obras de Haydn y Prokófiev.

  Todo llega y todo pasa en esta vida. A finales de junio pasado parecía que este caluroso y largo verano no llegaría a su fin y no veíamos la hora de comenzar una nueva temporada de música sinfónica en la ciudad. Bien, ya empezamos. Comienza la temporada 26/27 que, una vez que se completó el reto de interpretar las nueve sinfonías de Beethoven en tres temporadas, se afronta el propósito de tocar las óperas primas de genios como Haydn, Mozart, Schubert, Schumann y Mendelssohn. Que sí, que serán óperas primas, con todo lo que supone de obras de juventud, cuando la maestría final no había sido alcanzada, pero ante talentos tan descomunales como los de los cinco compositores mencionados no hay obra mala, evidentemente. Quizá hubiera sido preferible, desde un punto de vista didáctico pero también "disfrutón", compaginar la interpretación de esas óperas primas con una obra señera de la madurez del compositor, e incluso con una de la fase final del mismo. En fin, disfrutaremos de los que se nos ofrece, que ya tiene de por sí suficiente valor y calidad.
 El grueso de la OSCyL continúa, así como Thierry Fischer como director titular. Para el concierto de hoy, el artista invitado es el oboísta francés François Leleux.
 Y así, la primera ópera prima corresponde al padre de las sinfonías, Joseph Haydn, con la primera de sus 106. Y sí, efectivamente, si Fischer y los programadores querían mostrar la evolución de los compositores, lo lograron. Uno de los compositores definitorios del periodo clásico de la música culta, junto con Mozart, claro, presenta en su Sinfonía nº1 en re mayor una obra todavía con reminiscencias barrocas, con tres movimientos alternados rápido-lento-rápido.


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