En este pequeño volumen se recopilan trece relatos que Leonardo Sciascia escribió entre 1959 y 1972. No se aprecia gran disparidad entre ellos a pesar de los trece años de diferencia; las líneas maestras de su construcción permanecen: el realismo como forma ineludible de plasmar la sociedad; la "sicilianidad" de todos sus temas, pero especialmente del poder, la corrupción y la mafia; las formas, por otro lado, a pesar de ser el autor periodista, son barrocas hasta el preciosismo, aunque no cansa ni parece especialmente atildado. Es, simplemente, un autor con afán de perfección formal sin merma de agudeza en la crítica social. Cabría decir, aun a riesgo de ir demasiado lejos sin haber conocido personalmente al autor y parafraseando a Unamuno aunque cambiando la localización geográfica, que Sciascia amaba a Sicilia porque no le gustaba. Porque no cabe duda de la acerba crítica que el escritor vierte sobre esa sociedad cainita, tribal, violenta y que miraba hacia otro lado (¡cuántas veces se explicita la omertà!). No está en absoluto carente de amor y admiración, como a esa patria a la que, desgraciadamente, se pertenece, que lo marca a uno aunque no quiera y que, en definitiva, forma parte de su ser.
En Reversibilidad, Sciascia retrata las costumbres nupciales y de vida en general de Sicilia, en la que la palabra dada obliga, pero luego, a escondidas, se traiciona una y mil veces.
El largo viaje es un genial relato humorístico, aunque con su duro juicio. Engañan a unos humildes campesinos cobrándoles unas fuertes sumas por llevarlos en una pequeña barca a América. Tras varios días de travesía son desembarcados, y para su sorpresa en "América" también hablan italiano y conducen coches FIAT. El lector comprende antes que los pobres protagonistas que nunca salieron de la isla, se habían gastado todos sus ahorros e incluso endeudado para nada.
El relato que da título al volumen, El mar del color del vino, narra el interminable viaje en tren de un septentrional (de nuevo, un lugar común en Sciascia) de Vicenza y una familia siciliana. Los sicilianos son retratados por el autor siciliano con todos los estereotipos: gritones, maleducados, entrometidos, irrespetuosos... hasta que acaban enamorando al viajero véneto, incapaz de protegerse de esa sinceridad a prueba de bomba de los terroni.
La remoción es otro relato burlesco de genial factura en el que un paisano siciliano denuesta la cerrazón religiosa de las mujeres de su tierra, incapaces de pensar, incapaces de si quiera hacer caso a la última encíclica del papa, sólo apegadas a sus tradiciones centenarias, y todo porque dicen que quieren quitar la tumba de santa Filomena... Hasta que en la Unión Soviética van a quitar los honores a la tumba de Stalin en la necrópolis del Kremlin. Entonces, claro, para él, comunista acérrimo, la tumba del dictador es sagrada, no hace caso si quiera a las autoridades soviéticas, su tradición es su tradición.
En Filología se dan vueltas y vueltas a la vieja cuestión: la mafia. Se ha constituido una comisión para estudiar ese fenómeno social y criminal tan característico de la isla mediterránea. ¿Y qué hacen los sicilianos? Enredarse en el origen etimológico de la palabra "mafia", no en cómo eliminar la violencia, las extorsiones y el famoso secreto (la omertà), sino hablar durante horas y horas del término y su origen. Aparentemente, una forma muy siciliana de no abordar los problemas.
Y así hasta trece excelentes relatos. Es evidente que sólo a un siciliano se le permitiría ser tan incisivo, tan inmisericorde, tan cruel incluso con la sociedad siciliana. Y el enorme éxito que tuvo en Italia lo tuvo de norte a sur, desde el Véneto y la Lombardía, donde no se soportaba a los terroni, hasta la Calabria, Apulia y, por supuesto, Sicilia, donde no se toleraba a los polentoni. Lo cierto es que cuando escritores y pensadores tan marcados por su tierra natal no tienen pelos en la lengua para hablar de los defectos de casa, todos se entienden mejor, todos se acaban tolerando y las sociedades acaban funcionando. Es una lástima que haya tan pocos "Leonardos Sciascias".

