Otra edición más, nada menos que la trigésimo tercera de la Feria del libro antiguo y de ocasión que organiza la Asociación de libreros de viejo y antiguo de Castilla y León (ALVACAL); en su habitual y privilegiada situación en la Acera de Recoletos. Casi veinte casetas de toda la comunidad ofrecen unos cien mil volúmenes (dicen) para lectores, bibliófilos y paseantes.
Es una oportunidad excelente para descansar la vista en viejos lomos de libros. La verdad es que, en los últimos libros, no compro nada, a diferencia de hace algunos lustros, pero es que la biblioteca personal de un servidor supera los dos mil ejemplares, aparte de ser un feroz usuario y defensor de las bibliotecas públicas. En todo caso, el inmejorable marco, junto al Campo Grande, y el hogareño aroma a libro viejo lo reconcilia a uno con la vida. Lo visitaré, probablemente acompañado, algún día más.

