sábado, 7 de marzo de 2026

"Mayerling y otras narraciones", de Alexander Lernet-Holenia.

  A pesar de las previsiones derrotistas de los políticos y los medios de comunicación (que calan muy profundamente en la multitud sin criterio propio, más del noventa por ciento de la población), cada vez se mejoran más las condiciones de vida del ciudadano común. Un ejemplo importantísimo, en absoluto baladí, es la disposición a la que se pone el vastísimo caudal de cultura que suponen las bibliotecas públicas. Despreciadas por ese noventa por ciento de la población a la que antes aludía, las bibliotecas públicas contienen una inmensa cantidad de obras literarias, técnicas y científicas de toda época y lugar. En ciudades consideradas de segunda categoría también se encuentran estas magnas instituciones que tanto bien pueden hacer al individuo con afán de cultivarse. Ese servicio que prestan lo hacen totalmente gratis, sin pedir nada más que el lógico cuidado de los libros que se fían y que sean devueltos en el plazo correspondiente. Todo lo demás son ventajas para el lector. Es descorazonador saber el desdén con el que se tratan las bibliotecas públicas por aquellas personas que precisamente más las necesitan. En fin, está claro que el mundo está preñado de necios... Bien, todo esto viene a cuento porque el libro que reseño ha sido sacado de la biblioteca pública, como la práctica totalidad de los que he leído lentamente, pero además, gracias a una variedad que llaman "préstamo interbibliotecario", ha sido traído de otra ciudad en unos pocos días para que un servidor pueda leerlo cómodamente sin gastar un céntimo. ¡Qué importante labor cumplen las bibliotecas públicas!
 El volumen, como muestra la imagen que subo, fue editado por Luis de Caralt el año 1969, y contiene siete relatos de Lernet-Holenia, de diversa calidad, siendo el más notable uno que ya había leído, El barón de Bagge.
 El primer relato es el que da título al volumen, Mayerling, nombre también de un pabellón de caza de los Habsburgo cerca de Viena. En ese pabellón de caza tuvo lugar un hecho luctuoso el 30 de enero de 1889, cuando el príncipe heredero Rodolfo se suicidó a la edad de treinta años, llevándose antes la vida de su amante, María Vetsera, de diecisiete. Es esta una narración un tanto insulsa (para ser de Lernet-Holenia), más una exposición de hechos históricos sin el característico elemento mágico o fantástico del escritor vienés. Opta por la versión oficial de esa casa real, obviando los rumores de conspiración húngara o del servicio secreto francés. Esa versión oficial muestra al príncipe Rodolfo como un hombre depresivo incapaz de afrontar el exclusivo rol que la vida le había deparado. Lernet-Holenia, eso sí, muestra al príncipe como alguien juicioso, progresista y empático, que entiende que el Imperio Austro-Húngaro era un territorio inviable por la diversidad cultural, étnica y religiosa de los pueblos que lo componían, augurando su disolución en un futuro cercano.
 Mona Lisa es, no podía ser de otra forma, una fabulación a partir del personaje pictórico de Leonardo da Vinci. En el siglo XVI, un oficial de las tropas francesas que atraviesa Italia para luchar contra los españoles en Nápoles se detiene en Florencia y, accidentalmente, conoce a Leonardo da Vinci. Cae rendido ante la enigmática belleza de La Gioconda, no admitiendo que alguien pueda pintar tal belleza de una mujer que, supuestamente, ha fallecido dos años antes. El oficial sospecha que la modelo sigue viva. Para salir de dudas abre el ataúd en el que debiera reposar el cadáver de la mujer, fallecida por tifus; lo encuentra vacío. Entrará por la fuerza en casa de Giocondo pensando que Mona Lisa se encuentra secuestrada por su marido. Como consecuencia, el oficial francés es detenido y ejecutado. Leonardo da Vinci sigue retocando el retrato de Mona Lisa, de memoria, pues había fallecido realmente años atrás, dejando una sonrisa si cabe más enigmática y atractiva.
 El barón de Bagge, ya lo reseñé en este humilde blog, es uno de los mejores textos que he leído de Lernet-Holenia, con ese giro argumental tan espectacular ya al final del mismo, que deja al lector con un sabor de boca espléndido. Su relectura me ha permitido apreciar algunos matices que no reconocí en la primera lectura, pequeñas pistas que el autor pone y que fácilmente pasan desapercibidas, como la sensación del protagonista de estar soñando o situaciones absurdas y "pesadillescas", que son, claro, producto de la fiebre que tiene postrado al militar tras las heridas inferidas por el enemigo.
 Maresi es un relato un tanto más plano, pero entrañable sobre la vida de una yegua, Maresi (nombre, por cierto, que se daba de forma cariñosa a la emperatriz María Teresa de Habsburgo) desde su nacimiento hasta que el dueño, narrador del relato, tiene que sacrificarla de un disparo. Las peripecias que el animal vive, desde ser caballo de paseo de una adinerada familia vienesa; pasando por las terribles experiencias en la Guerra del 14, cuando el animal es "reclutado"; hasta que su dueño, previamente arruinado, la encuentra trabajando como animal de tiro, siendo maltratada por su dueño de forma tan brutal que el dueño anterior, el narrador, no tiene otra opción que dispararle.
Alexander Lernet-Holenia. Imagen tomada del sitio www.lernet-holenia.com
 20 de julio es un excelente relato ambientado ese día de 1944, cuando un grupo de oficiales alemanes trata de asesinar a Hitler en lo que sería llamado "Plan Valquiria". Ese intento de magnicidio fracasaría, pero Lernet-Holenia muestra a unos alemanes que ya están a disgusto con el Tercer Reich, que odian a Hitler, que sienten que han sido engañados. Este relato, como la mayoría de los de este volumen, fueron escritos tras la derrota de la Alemania nazi; este hecho no se puede obviar.
 El dios ciego es otro relato entrañable con animales de por medio, un perro lazarillo con una fidelidad a prueba de bombas. Ambientado en la Primera Guerra Mundial, como tantas narraciones de este autor.
 El unicornio es, probablemente, el peor relato del tomo: un confuso texto que usa ese recurso tan propio de Lernet-Holenia, el del giro argumental, en este caso por cuestión onírica, pero no está tan logrado como otros.

"Read without Inhibitions", by Grant Snider (www.incidentalcomics.com).

 

Image taken from the website www.incidentalcomics.com

Inciso musical: decimosegundo concierto de abono de la temporada 25-26 de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Obras de Chaikovski, Rajmáninov y Prokófiev.

  Ayer la OSCyL estuvo dirigida por su batuta asociada esta temporada, el ruso Vasily Petrenko. El solista invitado fue el pianista uzbeko, patrocinado por la Fundación Scherzo, Bezhod Abduraimov. Si el concierto anterior había sido de compositores románticos alemanes, ayer tocó interpretar a tres de los más grandes compositores rusos: Chaikóvski, Rajmáninov y Prokófiev. La musicóloga Inés Mogollón relaciona los tres, muy acertadamente, no sólo por la nacionalidad, sino porque representan "tres infiernos rusos", en el sentido siguiente: Francesca de Rímini  representa el amor prohibido, quizá el mismo que Chaikovski y su más que probable homosexualidad, en una época en la que esa orientación sexual estaba prohibida por ley; el "infierno" de Rajmáninov se aprecia una y otra vez por la frecuente inclusión del conocidísimo Dies irae, secuencia latina que se recitaba en las misas de difuntos y que, desde un punto de vista musical es una de las frases melódicas más utilizadas, no sólo en réquiem de todo tipo, también en multitud bandas sonoras de películas y, en general, en momentos en que se quiere atemorizar al espectador; el "infierno" de Prokófiev hace referencia a la terrible Segunda Guerra Mundial, época en la que compuso la Sinfonía nº5. Pero, vayamos poco a poco.
 Con un repertorio tan extenso y de tan altísima calidad, Chaikovski es un compositor muy socorrido. De hecho, su Sexta sinfonía debe ser una de las obras más frecuentemente interpretadas en todas las salas sinfónicas del mundo, por no hablar de las adaptaciones sinfónicas de obras para ballet como El lago de los cisnes o El cascanueces, además de obras como la Obertura 1812, el Concierto para piano nº1 o Eugenio Onegin. Sin embargo, Francesca de Rímini no es de las más habituales. Para poner en contexto es necesario recordar que Francesca de Rímini fue una noble medieval italiana inmortalizada por Dante Alighieri en su Infierno de La Divina Comedia. Francesca de Rímini y su amante se encuentran en el segundo círculo infernal, el destinado para los lujuriosos. Allí las almas de los pecadores son arrastrados por terribles vientos huracanados. Bien, pues póngase las terribles imágenes que pergeña Dante en la cabeza de un genio como Chaikovski y el resultado es espeluznante. Porque, efectivamente, el poema sinfónico, estructurado en tres movimientos, describe en el primero y el tercero esos vientos huracanados creados con las cuerdas el terrible castigo infernal; el movimiento intermedio contrasta con los anteriores, dando una sensación dulce del amor de los dos protagonistas. Con todo, la percepción final que deja es de desasosiego y zozobra, como decía antes, por esa simulación de vientos huracanados interpretada con todos los instrumentos de cuerda.
 La Rapsodia sobre un tema de Paganini, op. 43 es un conjunto de variaciones que Serguéi Rajmáninov compuso inspirado por los 24 caprichos para violín solo de Paganini. La gran virtuosidad que imponía Paganini a sus intérpretes (y que él, gran violinista, también sabía interpretar) la traslada Rajmáninov a sus pianistas (y que también él mismo, gran pianista, supo interpretar con maestría). De todas las variaciones, la número 18 es la más conocida, una melodía dulce y melosa que contrasta muy vivamente con el resto. Se inicia con el piano solo, acompañando en la segunda frase musical toda la orquesta. Pero buena parte de las variaciones, como digo, tienen un tono lúgubre, destacando la variación 7, con ese motivo musical, Dies irae, que genera una sensación de ansiedad e intranquilidad.
 Después del descanso, la Sinfonía nº5 en si bemol mayor, op. 100 de Serguéi Prokófiev. compuesta en plena guerra mundial, y que, al menos por los jerarcas soviéticos, fue vista como una oda a la victoria soviética sobre el nazismo. Es una obra estructurada en cuatro movimientos: Andante, Allegro marcato, Adagio  y Allegro giocoso. El primero comienza con una de las frases  musicales más significativas de la obra, con una cierta aura sombría, con un protagonismo del viento metal; el segundo, Allegro marcato, es, en realidad, un scherzo, que cambia a vals para terminar de nuevo en scherzo; el tercer movimiento,  Adagio, está protagonizado por el clarinete, pero dando un aspecto luctuoso y triste; la sinfonía acaba con el Allegro giocoso que es una acumulación de episodios festivos que da esa supuesta celebración de la derrota nazi a manos de los comunistas. En realidad, para mí, incluso este cuarto movimiento, tiene un aire funeral y apesadumbrado, algo que encaja perfectamente con el horror que se vivió en Europa en aquellos años 1944 y 45. Bien es sabido que los mandatarios soviéticos eran terriblemente entrometidos en la creatividad musical de sus compositores, ejemplo paradigmático es el pobre Shostakovich y sus vaivenes de amor y odio con los gobernantes de su país, con lo que es explicable que también quisieran atribuirse los triunfos de aquéllos, caso que parece aplicable a la Quinta sinfonía de Prokófiev.

XX edición del Salón del Cómic y el Manga de Castilla y León.

  ¡Parece mentira! Ya son veinte los años que se lleva celebrando el Salón del cómic y el manga en la capital del Pisuerga. Reconozco que un servidor hubiera augurado poco  futuro a un evento de este tipo en un territorio tan conservador como CyL; sin embargo, me equivoqué, claramente. Esta mañana he paseado por la Feria de muestras y el lleno era total, más o menos como en años precedentes.
 Y, al igual que decía en años anteriores, es más un salón para manga (por cierto, aprovecho para pedir a la RAE que incluya en el vocablo "manga" la acepción "cómic" o "cómic de origen japonés", ya que es un término de uso común en la juventud actual) que para el cómic; predomina, con mucho, el merchandisisng sobre los productos editoriales. En todo caso, es más un evento lúdico que literario.